Bendecido y a la vez maldito por su habilidad innata en el control del viento y la presión, el es uno de los pocos usuarios en el mundo del Shinkuuzan, técnica que logra el efecto de cortar el aire a cualquier distancia, pero que nunca nadie ha podido dominar. Debido a eso, Ryuuken aborrece usar sus habilidades y/o pelear en serio, y prefiere llevar una vida mucho más tranquila y relajada, sin sobresaltos ni recursos luchísticos, pero sano, al menos.

Como una manera de compensar (según su punto de vista) a la comunidad su actitud de vago y vida cívicamente inútil, el acepta de vez en cuando pitutos de los Streetcleaners, pandilla dedicada a exterminar delincuentes reincidentes y elementos nocivos de la sociedad. Es un trabajo peligroso, al márgen de la ley y moralmente reprochable, pero la paga es buena… y en el fondo él está de acuerdo con la ideología del grupo… un trabajo muy sucio, pero que alguien tiene que hacer… por el bien del país.

Uno de los más grandes objetivos de los Streetcleaners, Christian Death, se prepara a inaugurar una nueva edición del, ahora propio, torneo Bastard Battle. Ryuuken acepta convertirse en uno de los arietes de la ofensiva contra Death, con una sola condición: este sería su último trabajo oficial como freelance para el grupo.

Días después recibe una visita inesperada, una de las guardaespaldas de Christian Death enviada especialmente por él para intentar «disuadirlo» de ingresar al torneo. A pesar de haber logrado repeler el ataque, Ryuuken queda con la horrible sensación de conocer de mucho antes a su agresor; así, entra al campeonato con la firme intención de cumplir con su objetivo y «devolverle el favor» a Death, pero con la secreta esperanza de volver a ver «a quien en una de ésas SI sea» y poder salir de la duda de una vez por todas.

Primera Aparición:
Primer Torneo.

Fecha de Nacimiento:
15 de Septiembre.

Originario de:
Recoleta, Santiago.

Estilo de Pelea:
Combos y patadas a lo que salga, más una variante muy personal del estilo Shinkuuzan.

Hobbies:
Acostarse y levantarse muy tarde, hacer cosas interesantes con su computador, componer música nociva para la mente.

Especialidad:
Burlarse de todo y de todos, habitualmente tirarse flatos de más de 3 segundos de duración, anticiparse a las anomalías de su entorno.

Lo más importante:
Ganar plata sin trabajar, su familia y seres apreciados, la moto y el notebook (llamado «la güagüa», su primera «gran compra»).

Lo más desagradable:
Los cumas/cogoteros/lonyis etc., estar entre muchas personas.

Le gusta:
El dinero en todas sus expresiones, timar gente, cosas que sean, sepan, huelan o parezcan menta, hacer cualquier cosa PERO escuchando música.

Le molesta:
La sobreexplotación laboral y los chuchetumadres sacadores de vuelta que la fomentan, las verduras, vivir sin electricidad, la política y la Pepsi.

Comida favorita:
Carne asada de cualquier tipo (exceptuando lo que provenga del mar), licores claros como el vodka, el tequila o el sake (exceptuando el pisco… PUAJ!), bebidas con azúcar (porque la sucralosa es para los fletos)

Música favorita:
Metal, preferentemente progresivo y/o técnico  —  Dream Theater, Arch Enemy, Death, The Dillinger Escape Plan.

Mejor deporte:
Ninguno en particular. «¿Se puede considerar dormir como deporte?»

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