Había una vez, hace muchos años atrás, un escolar ahueonao que tenía ganas de crear algo innovador. Fanático de los juegos de pelea, bastante populares en esa época, notó que entre bolas de fuego y movimientos humanamente imposibles había otro elemento que aportaba más fantasía a estas trifulcas virtuales: el anunciar los poderes especiales mientras se ejecutan. Mucho más realista -pensó- sería que se agarraran a chuchadas en vez de invocar a Thor y a Condorito antes de soltar un mangazo un poco más fuerte de lo normal. Así es como nacía el concepto del Bastard Battle…

En ese tiempo, en la comunidad BASIC estaba de moda el llevar el lenguaje a límites nunca antes imaginados. El BASIC es un lenguaje de programación para principiantes normalmente carente de posibilidades avanzadas, y es (¿era?) conocidísimo por ser uno de los más lentos, incluso compilado. Por lo tanto, era increíble ver juegos en primera persona, simuladores de vuelo basado en voxels, juegos de carrera con sprite scaling o shooters con cientos de sprites volando a la vez creados en ese lenguaje más conocido por GORILLAS.BAS que por otra cosa (el truco era acelerar lo más lento del BASIC con rutinas en Assembler, pero no profundizaré en esa historia). Un buen engine de peleas hacía falta en la escena, y ahí estuvimos al pie del cañón, listos para servir a la patria.
El engine se desarrolló (de hecho terminé creando 3 engines distintos, según iba perfeccionando la técnica y nuevas ideas se hacían posibles) y se añadieron personajes al juego, pero la naturaleza tediosa de todo este trabajo, sumado al hecho que cada vez era más difícil hacer funcionar programas de DOS en computadores modernos, hizo que el proyecto quedara abandonado y se convirtiera en una anécdota, un proof of concept de que era posible hacer un juego de peleas completamente funcional en BASIC. Pasó el tiempo y el disco duro donde estaba almacenado todo terminó sucumbiendo ante el paso de los años, y tras un período de duelo (‘uta, estuve cuantos años weando en esta mierda 🙁 ) la historia hacía parecer que llegaba a su fin. Hasta que…

Vagando por el ciberespacio me encontré con gente no vinculada al proyecto que lo recordaba. Probablemente algún betatester haya puteado quizás qué versión por ahí y no tengo idea de cómo diablos lo lograron echar a andar pero el punto es que lo jugaron, lo recordaban, y lo que recordaban era positivo. Ahí me cayó todo encima: era injusto que este proyecto pasara completamente al olvido, no por mí sino que por todos quienes colaboraron, apoyaron y de una forma u otra disfrutaron con esta porquería. Así que rescatando lo que pude rescatar y buscando por aquí y por allá se logró recopilar una cantidad no despreciable de información e incluso de un ejecutable completamente funcional de la ultima versión del juego antes de ser abandonado (la copia se encontraba «escondida» en el disco duro virtual del emulador de DOS de mi Xbox 360, ¡aleluya!)
Este sitio, entonces, puede considerarse como un tributo a todos quienes dieron sus voces, escribieron sus historias, compartieron sus ideas y rieron con nosotros en esta aventura, y que fueron parte de este grupo de locos detrás de una idea aún más loca. Gracias, de todo corazón.
– Hex

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